Turismo en el campo La Libertad Chontales Nicaragua

    

Al bajar del avión en Managua, los turistas en general toman inmediatamente la ruta hacia el occidente de Nicaragua. Sin embargo, si eres amante de autenticidad y tranquilidad, la ruta hacia La Libertad en el sureste del país es altamente recomendable. Los primeros 20 kilómetros el viajero pasa por una carretera bastante traficada, que ofrece de vez en cuando una espectacular vista al lago de Managua, el lago Xolotlán.

Llegando a San Benito, doblamos a la derecha, y ya somos casi los únicos usuarios de la carretera. Aquí es donde empieza el paisaje montañoso. La carretera va bordeando la orilla de un lago artificial grande, la presa Las Canoas. En la orilla del lago hay  unos restaurantes pequeños con una vista preciosa al lago donde se sirve pescado fresco. Un poco más adelante un rótulo indica la fuente de aguas termales, Aguas Claras, aquí además es posible pasar la noche. Un poco antes de llegar a Tecolostote, a unos 30 kilómetros de Juigalpa, ya es hora de refrescarse y comer algo sencillo (maduro frito relleno de queso y crema dulce) donde Asados Emilia, un pequeño restaurante de colores alegres al lado de la carretera. Ahora ya nos encontramos en el departamento de Chontales. Hasta hace poco, cuando necesitabas un cajero automático ATM o echar gasolina, tenías que ir a Juigalpa, la cabecera departamental, pero ahora La Libertad tiene su propio banco con ATM.  Apenas llegando a Juigalpa, doblamos a la izquierda para tomar la carretera a La Libertad. Es una carretera de 32 kilómetros que desde finales de 2010 está adoquinada. Al suave vamos subiendo y disfrutamos de panoramas espectaculares. Aquí la tranquilidad es incluso mayor. No hay ningún riesgo de atascos, lo que sí puede obstaculizar el camino es una manada de ganado acompañada de campesinos montados a caballo. En este ambiente sereno y de excepcional belleza, debe de ser relajante ir en bicicleta a La Libertad. Y a mitad del camino, en El Mirador, degustar una güirila, una delicia chontaleña hecha de maíz tierno con cuajada o crema.



    

Betulia

Unos diez kilómetros antes de llegar a La Libertad el paisaje va volviéndose más verde. Si quieres darte un chapuzón refrescante tienes que seguir un par de kilómetros el camino a la izquierda hacia Betulia. Al lado derecho se encuentra la finca Las Tres Marías que tiene una cascada hermosa que se llama El Coroso, que forma una poza natural. Seguir el camino para ir a Betulia es una opción. Es un poblado rural típico, con una escuela, una iglesia y un restaurante. Incluso en el verano, en la época seca, tienes que cruzar uno o varios ríos.

En el centro de Betulia, todos los jueves los habitantes de las comarcas del alrededor venden sus productos en el mercado local. La pequeña localidad característica de Betulia, de 200 habitantes, en realidad es un poblado lineal concentrado con casitas sencillas de madera con techos de zinc a ambos lados de la calle. El mercado de los jueves en Betulia es el ¨centro comercial¨ para el extenso área rural que es de difícil acceso. El ambiente se caracteriza por los muchos caballos, el medio de transporte más importante para la gente de las comarcas, y los animales que andan libres. Un aspecto especial es que en el centro de Betulia hay una pequeña barrera de madera bellamente elaborada. Pasando Betulia, en unos 20 minutos llegamos al ‘Salto El Brujo’, un salto de varios niveles, que sin un guía o indicaciones claras es difícil localizar.


      

La Libertad

La Libertad está situada al pie de la cordillera de Amerrisque. Por su agradable clima y la presencia de mineral aurífero, el poblado creció hasta llegar a ser una ciudad de dimensiones significativas. Independientemente del lado de que se entra a La Libertad, la ruta es maravillosa y una experiencia turística en sí misma, por unos miradores preciosos que ciertamente merecen hacer parada. Se dice que La Libertad debe su nombre a la vida libre e incontrolada de los buscadores de oro a inicios del siglo XIX. La extracción de oro es, después de la ganadería, la mayor fuente de ingresos. Ya durante más de 100 años se está extrayendo oro de forma artesanal. Desde unos 20 años también está activa la minería industrial por parte de compañías internacionales. A partir de 2008 esa compañía es la canadiense B2Gold.

      

Al llegar a la ciudad, una rotonda bellamente diseñada indica al visitante que la zona minera queda a mano izquierda. Lo primero que llama la atención al entrar en el casco urbano es que no hay basura. La presencia abundante de vegetación, los predios amplios, las calles empinadas y las muchas viviendas tradicionales de madera con un pórtico sostenido por unas columnas de madera muy bien talladas, dan un aspecto acogedor a la ciudad. Ya que se extrae oro en las montañas que rodean la ciudad, hay varios joyeros artesanales en el centro. Gente de fuera viene a La Libertad específicamente para visitar estas joyerías. 

    

Atracciones turísticas

Caminar por las calles de La Libertad es una atracción en sí misma. Se va a convertir la Casa Museo en el punto central donde se podrá obtener información turística y va a ser el punto de partida para excursiones. Y dentro de poco ahí se podrá disfrutar de una exposición sobre la historia de la extracción de oro en La Libertad y se podrá arreglar alojamiento, transporte o un guía turístico.

 

    

Un buen comienzo para conocer la ciudad es caminar hacia el Cerro de la Cruz, una capilla en la cima de un cerro con una vista espléndida de la ciudad, las minas y los alrededores. El sendero que cruza pastizales es bastante transitable. También se puede llegar al sendero pasando por el Parque Central. Para ello se tiene que cruzar el Río Mico, que en el verano es relativamente fácil, pero en el invierno puede significar mojarse los pies.

    

Después de esta visita, la excursión sigue y vamos a visitar a los pequeños mineros: la Ruta del Oro. El visitante va a conocer cómo tradicionalmente se extrae el mineral a pequeña escala. Caminando por una zona con varias excavaciones abiertas, el visitante llega a los túneles situados más alto. Aquí se da información al visitante sobre la forma tradicional de trabajo y le dan la posibilidad de bajar en el túnel para experimentar en carne propia cómo los mineros realizan su trabajo y ver las condiciones en que lo hacen a muchos metros bajo tierra. El que se atreva, recibirá una lámpara para la cabeza que se fija con una cinta elástica y luego se sentará en una tablita de madera atada a un cable metálico y mediante una polea operada a mano va bajando. Después de haber bajado unos 30 metros por el hoyo, al visitante le reciben los mineros (unos cinco generalmente) quienes le explican, mientras se adentran en el estrecho túnel, cómo es su trajín diario, solamente alumbrados por las lámparas de cabeza. Mediante un tubo, que también funciona como suministrador de aire, se grita a los de arriba que el visitante llegó bien. Cuando se necesita aire fresco, simplemente gritando "¡AIRE!" por el tubo sirve para encender un rato el compresor de aire instalado arriba. Cuando el visitante ha saboreado lo suficiente la vida subterránea de un minero, a través del tubo se pide a los de arriba que le suban. Una vez arriba, y después de haber contado muy fachentamente lo experimentado a los que se quedaron arriba, como parte de la excursión se hace una demostración de cómo se separa el oro del material mineral, moliéndolo primero y luego mezclándolo con agua en un cacho de vaca.

   

La excursión sigue su camino yendo hacia el centro de La Libertad. En el traspatio de una vivienda, un procesador de broza recibe a los visitantes y les explica el proceso de extracción de oro. En las rastras (piedras grandes impulsadas por ejes traseros de un camión) se muelen las rocas hasta convertirlas en polvo. Después de añadir agua y mercurio, el oro se separa del mineral, listo para ser vendido.

Caminando a través del Parque Central la excursión sigue, para ir a visitar a un orfebre/joyero artesanal. En grandes líneas, el apasionado joyero cuenta cómo se determina el quilate del oro. Además muestra varias técnicas que usa para hacer las joyas. La forma relajada en que se manipula oro y dinero sorprenderá al visitante europeo.

  

Una vida sin música no es posible para los liberteños. Durante eventos y fiestas, los mariachis tocan música tradicional nicaragüense. Durante eventos grandes, como las fiestas patronales, los filarmónicos amenan el ambiente. Las fiestas patronales en honor de la Virgen de la Luz se celebran el 10 de mayo y atraen a mucha gente de los alrededores de La Libertad.

Hoteles

Hotel Ocón Vargas está situado en el centro de la ciudad. Por todos los sonidos de buses, carros, gallos, perros y música tienes la impresión que formas parte de la vida liberteña. Los dueños del hotel son muy amables, las habitaciones sencillas y limpias, algunas tienen baño adentro, otras no. Tiene un corredor techado donde se sirve el desayuno. Y en el traspatio hay una piscina. Una habitación vale entre 13 y 20 US$ la noche y el desayuno 2,50 US$, el Wifi es gratis.Pagar con tarjeta de crédito no es posible, pero el banco Banpro en La Libertad tiene un ATM, también para retiros internacionales.

Hotel Orosí se encuentra un poquito fuera del centro, y está situado detrás de un portón de metal. Tiene habitaciones limpias, que son algo más grandes que las del hotel Ocón Vargas. Algunas habitaciones no tienen ventana, sí tienen aire acondicionado. El precio es 20 US$ la noche. No hay servicio de desayuno, el Wifi es gratis.


  

Lugares donde comer

El restaurante Casa de las Vegas está ubicado en la calle principal, su simpática dueña se llama Marbelly, pero todo el mundo le dice Sandra. El restaurante tiene un diseño elegante y está situado en una vivienda antigua bien conservada. La comida es excelente. Al otro lado de la calle se encuentra el restaurante El Jalapeño de Aníbal Lazo, el dueño. Buena comida y un ambiente típico nicaragüense. La pulpería y comedor de doña Adela López está ubicado en la calle paralela a la calle principal. Se sirve el plato del día, entonces cada día un plato diferente. Sencillo, rico, en un ambiente familiar. Si quieres un plato nutritivo y rápido lo encontrarás en el Comedor Sánchez, en la esquina opuesta a la Casa Materna.

 


  
  

Transporte

En La Libertad, las caponeras van y vienen. Si quieres ir más largo puedes usar el transporte público, muchas veces antiguos buses escolares de los Estados Unidos que viajan entre Juigalpa y El Ayote. Trasladarte en la tina de una camioneta también es una buena opción.



    

Pequeñas excursiones

Se espera que en el futuro no muy lejano en la Casa Museo se podrá arreglar una excursión a una de las fincas liberteñas donde se puede conocer la vida campesina y montarse a caballo. Los municipios de Santo Domingo y San Pedro de Lóvago que quedan muy cerca merecen ser visitados.



  

La Libertad puede formar muy bien parte de la ruta que va cruzando Nicaragua del Oeste al Este. De Managua, pasando por Juigalpa, La Libertad y San Pedro de Lóvago a El Rama. De ahí en una lancha por el Río Escondido a Bluefields en la Costa Atlántica. Un poco más hacia el oeste queda la isla de Corn Island, con sus hermosas playas de arena blanca. De regreso a Managua se puede ir en una avioneta de La Costeña. 

Fuentes:

Turismo en el Campo de Bob Nederveen y Tessa Groenen por encargo del CNHHN, mayo de 2011. Informe de la visita de trabajo de la delegación del hermanamiento Doetinchem - La Libertad, de Anneke van der Haar, Mart Hopmans y Monic Schaapveld, febrero de 2014 (en holandés).